Unos meses antes de la fecha prevista, póngase en contacto con la parroquia de la ciudad o del barrio donde vive.
Participe en reuniones preparatorias con otros padres donde cada uno reflexionará sobre el significado de la petición del bautismo y el compromiso que implica dar una educación religiosa a su hijo.
Reúnase con el sacerdote que celebrará el bautismo, así como con las otras familias cuyos hijos serán bautizados el mismo día y a la misma hora que el suyo. Con ellos elegirán los textos, los cantos y las intenciones de oración para luego realizar un cuadernillo que se entregará a la familia y amigos de cada familia presentes ese día.
Elija un padrino y una madrina que representarán a la Iglesia en la acogida del niño. Si el padrino o la madrina no pueden participar en la ceremonia, podrán hacerse representar otorgando un poder a otra persona.
Es costumbre hacer una donación a la Iglesia que sirve para el sostenimiento de los sacerdotes y para cubrir diversos gastos. Su monto es libre.